| Son
piezas alejadas de la escultura pero que requieren igualmente
una sensibilidad artística para su creación. Se
trata de que el oso pierda su rigidez y que transmita una sensación
a través de la postura y del equipamiento.
Se realizan
en ediciones muy limitadas, con un máximo de 15 unidades
por modelo. No los calificamos de osos de artista a pesar
de esta limitación porque el trabajo del creador se
mueve entre el terreno del artesano y el del artista con muchos
elementos más propios de un conocedor del oficio que
de la inspiración artística. Además se
permiten más licencias como considerar un modelo diferente
un simple cambio de color del pelo del oso, aunque no se abusa
de esto porque el impulso creativo conduce a crear
nuevas figuras y nuevos modelos.
Los materiales
acostumbran a ser de la máxima cualidad, y hay una
fuerte influencia de las tendencias en la elección
del material que representa la piel del osos. El equipamiento
es parte integrante de la creación artística.
Van acompañados
de certificado acreditativo de número de pieza, autor
y año.
|